
Hoy en día vivimos pegados al celular, tanto así que parece una extensión de nuestra mano. Nuestro teléfono se ha vuelto parte de nosotros; el simple hecho de salir de casa sin él es como salir sin zapatos: raro, incómodo y genera una sensación palpable de ansiedad (con eso de que ahora todo da ansiedad).
No es para menos: tan solo a inicios de 2025, un estudio reveló que las personas revisan su celular en promedio unas 205 veces al día, es decir, casi cada cinco minutos mientras están despiertos.
¿Y si nos tomáramos diez minutos para leer los términos y condiciones? Quizá tendríamos más cuidado sobre las apps que usamos.
Con esto no vengo a decirte que uses una capa de aluminio como Chuck McGill, sino que sepas cómo se usan tus datos. Me puso triste buscar sobre “huella digital” y solo encontrar tips disfrazados de seguridad. Sentirse seguro no significa realmente que lo estés.
Basta de pensar que poner tu perfil “restringido” es blindar tu privacidad. Vamos a empezar por lo básico: ¿Qué son nuestros datos?
Los datos
En la computación, nos referimos a piezas de información: números, texto, imágenes o sonidos. Todo se reduce a unos y ceros.
En pocas palabras: Los datos son cualquier información que una computadora puede almacenar, procesar o transmitir.
¿Quiénes usan los datos?
Empresas, gobiernos y apps los recopilan en dos grandes grupos:
| Categoría | Características | Ejemplos | Implicación |
|---|---|---|---|
| 1. Privados 🔒 | Te identifican directamente. | Nombre, IP, Biométricos, Banco. | Necesitan tu consentimiento legal. |
| 2. Públicos 🌐 | Disponibles abiertamente. | Censos (INEGI), tendencias. | Son de uso libre para investigación. |
Representación de la IA poniéndose bien maciza con tus datos.
Ese anuncio del suéter que viste una vez y ahora te sigue no es casualidad. Y ahora la IA tiene un hambre voraz por ellos: los modelos de Machine Learning necesitan miles de registros para aprender. Es como si la IA necesitara esteroides y tus datos fueran su dosis diaria.
¿Quién protege tus datos?
En México, contamos con leyes como la LFPDPPP (para empresas) y la LGPDPPSO (para sector público). No son magia, pero ponen límites.
Tipos de datos
No todos los datos son iguales. Para una organización, el desafío es saber cómo almacenarlos:
- Cuantitativos 🔢: Valores medibles (Ventas, temperatura).
- Cualitativos 💬: Descripciones y sentimientos (Reseñas, opiniones).
Según su estructura:
- Estructurados 🎯: Viven en filas y columnas (SQL).
- Semiestructurados 🏷️: Tienen etiquetas (JSON, XML).
- No Estructurados 💥: Sin formato fijo (Videos, correos, notas de voz).
Mención especial: Los Metadatos Son "datos sobre los datos". Como la etiqueta en el frasco de mermelada: no es el contenido, pero te dice qué hay dentro.
Finalmente, el Big Data: Cantidades tan enormes que requieren herramientas poderosas para detectar fraudes o anticipar comportamientos.
Conclusión y recomendaciones
No se trata de vivir con paranoia ni ponerle cinta al micrófono, sino de ser consciente.
Consejo realista: Antes de dar permisos, pregúntate si realmente esa app necesita tu ubicación o tus contactos. Toma cinco minutos para revisar tu configuración de privacidad; es lo que tardas scrolleando dos veces en TikTok.
Cuida tus datos como cuidas tus stickers de WhatsApp: no los compartas con cualquiera.